About


Andrea Matte´s art speaks of organic connections. She takes us on a journey that is full of colors, shapes and detail. Her work invites us to dive into waves of lines and colors, and to witness all the aspects that compose them.

Your attention is drawn automatically to the qualities of each fragment and where the importance of each particle in the design lies. Small or large lines, tiny circles united in to form a background, larger circles that encase each part, all connected one to another. Matte is showing us how the circle as an enclosed form, both unites and connects.

On the other hand, the dots can be perceived as both the beginning and the central point of her work, guiding us to the most basic unit of visual communication. It takes us to the most intuitive and essential part of this primary concept – the basic form of energy. The images gather strength in the way the colors mix between them, and each section possesses a value not only in how they intersect, but also in their own right. The composition, structure, volume and texture move together in a natural balance within a space whose visible borders highlight the movement within. It is like a parallel context that takes us into a miniscule and organic world.

To experience the interior of the shapes and their intrinsic conceptual possibilities is key, and is what motivates Matte´s work. Everyday life and its complexities, its desires, frustrations and joys are the driving force behind each image. All taken together, including the title that it receives, is what makes up each composition. Each piece of art is an open message that tries to give new meaning and feeling to these broad ideas in the eyes of those who observe them.

La obra de Andrea Matte habla de conexión orgánica. Colores, formas y un detalle a la sustancia es el viaje que nos propone. Su trabajo invita a smergirnos en ondas de trazos y colores, y a ser testigos de los aspectos que las componen.

La atención se dirige automáticamente a las cualidades de la parte o fragmento, donde su valor descansa en cada partícula diseñada. Pequeños o largos trazos, círculos diminutos unidos en un mismo fondo, círculos mayores que engloban las partes, todos ellos se conectan unos con otros. Matte nos habla del círculo como forma que encierra, que une y que conecta.

Por otra parte, el punto se percibe como inicio y eje central de su trabajo, remitiéndonos a la unidad más básica de la comunicación visual. Nos lleva a lo intuitivo y esencial que este concepto primario posee, a lo elemental, a la forma más básica de energía. Las imágenes ganan fuerza con el conjunto de colores que se entremezclan, y cada sección posee valor no sólo a través del cruce entre ellas, sino también por si misma. La composición, estructura, volumen y textura juegan en un equilibrio natural dentro de un espacio único con visibles bordes que dan cuenta de su movimiento interior. En ese sentido, un contexto paralelo nos lleva a entrar en un mundo minúsculo y orgánico.

Experimentar el interior de las formas y las posibilidades conceptuales intrínsecas de los aspectos, es una clave y motivación en el instintivo trabajo que realiza. La cotidianidad de la vida, las complejidades del vivir con sus deseos, frustraciones y alegrías, son el motor emotivo de la imagen creada. Todo ello, junto al nombre que recibe, conforman la obra en su totalidad. Nociones amplias que intentan dar un mensaje abierto, ganando nuevos sentidos y significados a ojos de quienes lo observan.